jueves, marzo 24, 2005

Tom Baker, el Doctor campeón

Durante la primera mitad de los setenta dos hechos cruciales ayudaron a erigir definitivamente el mito del Dr Who.

El primero de ellos fue provocado por la crisis que por entonces sufrió la BBC. En aquellos momentos de dificultad, el ente público británico se vio empujado a reducir costes. Una de las secciones que se vio mas afectada fue la de archivos. Miles de bobinas fueron destruidas o reutilizadas con el fin de recortar gastos. Como consecuencia, varios de los episodios clásicos de DrWho desaparecieron sin remedio. Como vestigios solo quedaron algunas instantáneas, los guiones y escenas sueltas. Pero esta catástrofe aparente ayudó a que cobrase un status particular dentro del ámbito de las series de culto: nadie puede dormir tranquilo pensando poseer todos sus episodios. Es una obsesión pajera inabarcable.

El segundo hecho crucial es el relevo del tercer Doctor (Jon Pertwee, 1970-1974) por un actor en paro y circunstancial obrero de la construcción: Tom Baker. En 1974, el primer episodio de la decimosegunda temporada, “Robot”, presentaba oficialmente a la nueva encarnación.




Baker es a Dr Who lo que Sean Connery es a James Bond. Aunque el no fue el primero en el papel como Connery, cualquier otro actor, pasado o futuro, que encarna al personaje se mide desde entonces a su sombra. El fue quien durante más tiempo protagonizo la serie (1974-1981) y el que mayor repercusión internacional alcanzó: Es en 1974 cuando Dr Who comienza a emitirse en los Estados Unidos, donde tuvo un razonable éxito. En España, que yo sepa, los pocos capítulos que se emitieron también fueron los suyos. Por todo esto, la identificación entre Tom Baker y el Dr Who es casi total fuera del Reino Unido.

El cuarto Doctor es sobe todo recordado por su singular aspecto. Bohemio, gran cabellera de rizos a lo Harpo Marx y bufanda extremadamente larga, que a mi al menos me recuerda a la de Harry Potter y sus compinches. Baker dotó al personaje de un humor no visto antes en la serie, casi slapstick (ayudado por sus jugueteos con la bufanda) y también cierto cinismo. Por ejemplo, en “El Terror de los Zygons”, el Doctor se enfrenta a unos seres mitas sepia, mitad empanadilla, que planean dominar la Tierra usurpando el cuerpo de grandes personalidades. Frases como “¿No es la Tierra un poco grande para solo vosotros seis?” o “No podéis dominar el mundo escondidos. En algún momento tendréis que salir al balcón y asomar un tentáculo,” dirigidas a unos alienígenas invasores no se escuchan en la ciencia-ficción muy a menudo. Este contenido humorístico se vió aun mas enriquecido cuando a finales de los setenta, Douglas Adams, autor de “The Hitchhiker Guide to the Galaxy”, comenzó a encargarse de los guiones.



Al mismo tiempo, de las tramas del Dr Who siguieron brotando mitos clásicos puestos del revés. En el mencionado “El Terror de los Zygons”, se descubre que el monstruo del Lago Ness es en realidad un robot al servicio de los Zygons, quienes llegaron a la Tierra miles de años atrás. En uno de los mejores episodios de la serie, “Las Pirámides de Marte” (también emitida en la Madre Patria), el Doctor aborta en 1911 los intentos de Sukteh por volver a dominar la tierra. Este perverso semi-dios encerrado en una pirámide marciana es el último de los Osirans, raza venerada en el antiguo Egipto y cuyos sirvientes-robot tienen aspecto de momia (¿verdad que se parece sospechosamente a la premisa de “Stargate”?).



Paralelamente al humorismo consciente en inconscientemente de Baker, elementos más sustanciales comenzaron a ser tratados. En “La Génesis de los Daleks” (que también pudimos ver en las autonómicas), el Doctor recibe el encargo del Maestro del Tiempo de volver al planeta Skaro, hogar de los Daleks, e impedir que sean creados. La acción se desarrolla unos cientos de años antes de la visita del Doctor al planeta narrada en “The Daleks” y recreada en la película “El Dr Who y los Daleks”. En ese momento, los Thals y los Kaleds ya llevan mil años en guerra y Davros, jefe científico de los segundos, está ultimando los experimentos que finalmente propiciaran el nacimiento de los temibles Daleks.



Davros es probablemente el más turbador de los villanos individuales de la serie (los malvados en Dr Who tienden suelen ser distintas razas de extraterrestres malignos). Su enfrentamiento con el Doctor es sobre todo de índole moral. Este trata de convencer a Davros de que no culmine sus investigaciones a la vista de sus pavorosas consecuencias futuras (no las he mencionado, pero es que hay tanto que contar…). Curiosamente, Davros acabará siendo exterminado por sus propios engendros. Sin embargo, casi al terminar el capitulo, el Doctor se enfrenta a un dilema: destruir las incubadoras Dalek y cometer así genocidio o no hacerlo y permitir el exterminio de millones de seres a lo largo y ancho de la galaxia. Todo esto y algunos detalles más de la trama muestran que “La Génesis de los Daleks” es una parabola del Nazismo. No es de extrañar que sea considerado como uno de los mejores episodios de todos los tiempos.



El ultimo episodio de la era Baker, “Logopolis”, llego a tratar incluso temas de ciencia pura y dura, que ya transpiraban durante los previos capitulos de la decimoctava temporada. Una raza de matemáticos dedicada a asegurar el buen orden del Universo es engañada por el Maestro del Tiempo, archirival del Doctor. El creciente nivel de Entropía resultante lleva al Universo al borde del colapso. Este episodio confirmó el paso de la serie por un punto de no retorno con respecto a sus orígenes de espectáculo infantil. Pero también marcó un punto de inflexión: La muerte del cuarto Doctor, consagraría un canon definitivo en Dr Who y con ello su inevitable decadencia.

Etiquetas:

4 Comments:

At marzo 25, 2005 4:39 p. m., Blogger werden said...

Muy ilustrativo. ¿Baker abre las puertas a un nuevo periodo con más sci-fi y decadente? Caramba, cuente, cuente.

Por cierto, ¿le llegó mi misva? Aun no estoy seguro de que funcione esto bien.

 
At marzo 25, 2005 4:40 p. m., Blogger werden said...

''misiva'' decía. No es que trafique con artículos semíticos. Jodida dislexia

 
At marzo 25, 2005 5:23 p. m., Blogger Dr Zito said...

En parte si. La serie se tuvoo mas sci-fi y se hizo mas autoreferencial. Espero poder contarselo en un ultimo post este fin de semana.

En cuanto a su misiva, si me llego y tengo pendiente responderle. Pronto.

 
At mayo 05, 2005 1:58 p. m., Anonymous Mini Zita said...

Es increible lo que puede hacer que una serie de televisión, una película, etc..., se convierta en una creación de culto (como ejemplo este boton que nos ha ofrecido Dr Zito). Por si se da algun que otro malentendido, y no queriendo herir a nadie, tengo que dejar claro que no lo critico, solamente que me deja verdaderamente asombrada.

 

Publicar un comentario en la entrada

<< Home