martes, junio 14, 2005

Darth Vaders del siglo XX (I): Leo Strauss

Hoy inauguramos en el Gabinete una sección dedicada a un conjunto de oscuros y olvidados pensadores y científicos que durante el pasado siglo trabajaron al servicio del lado tenebroso del saber. Demiurgos del caos, titiriteros sin escrúpulos, artífices, en ocasiones involuntarios, de invenciones o teorías que han acercado aun más al género humano al borde del Apocalipsis. Nuestro primer invitado es el filósofo y politólogo Leo Strauss.

Leo Strauss llegó a los Estados Unidos en 1938 huyendo de la persecución Nazi, aunque su verdadero grado de antagonismo hacia el régimen nacionalsocialista nunca estuvo muy claro. Sus primeros años de exilio le sirvieron para tomar conciencia de la realidad norteamericana y fueron de crucial importancia en el desarrollo de su pensamiento posterior. En 1948 se convierte en profesor por la Universidad de Chicago, puesto que ocuparía hasta 1968. Durante ese periodo, su actividad académica se caracterizaría por un grado de secretismo y heterodoxia notables. Raramente dejaba textos escritos. Sus clases consistían en debates a puerta cerrada con sus estudiantes (se calcula que dirigió unas cien tesis doctorales). Incluso parece que utilizaba métodos similares a los de John Keating en “El club de los poetas muertos”: Instaba a sus pupilos a que escuchasen a Mozart y, según cuenta la leyenda, irrumpía en ocasiones en sus dormitorios para asegurarse de que así lo hacían. Como resultado, las enseñanzas de Strauss causaron una honda impresión en aquellas mentes jóvenes. Pronto se creó en torno suyo un grueso de nuevos académicos imbuidos en sus ideas, sedientos de poder y decididos a estar presentes en todas aquellas instancias en las que se tomaran decisiones importantes.

¿Por qué? El Straussianismo se fundamenta en la idea de que la democracia liberal, con su énfasis en las libertades individuales, ha conducido a las sociedades occidentales a la decadencia y el desastre. Para Strauss había llegado el momento de que una elite se alzase para superar la debilidad y la falta de cohesión social causadas por el relativismo inducido por la filosofía post-socrática. La principal herramienta de esta nueva élite sería una mitología artificial, construida alrededor de la noción de que Estados Unidos goza de un destino único en lo universal y asentada en el control de las masas ignorantes a través del engaño, el fervor religioso y la guerra perpetua. Esta mitología o “Texto Straussiano,” habría de tomar la forma de un cuerpo de pensamiento filosófico, articulado deliberadamente en dos niveles: un significado “exotérico,” accesible al lector medio, y otro “esotérico,” el verdadero, dirigido a sus reales destinatarios, la jerarquía social. Para Strauss, el renacimiento de las sociedades modernas debía ser protagonizado por una casta de políticos aptos, dispuestos a difundir con convicción estos mitos destinados a otorgar propósito y significado a las vidas de la gente corriente. Al hacerlo, habrán de apoyarse en valores morales o religiosos absolutos, distinciones maniqueas, que arranquen a la sociedad de las garras del relativismo. Pero no es necesario que un buen político crea en ellos, ni siquiera que sea religioso. Basta con parecerlo.

Más aterradoras aun que sus ideas, las conexiones del Straussianismo con las altas esferas del poder causan pesadillas por si solas. Sus dos más inmediatos discípulos, Allan Bloom, autor del betseller “The Closing of the American Mind,” y el izquierdista renegado Irving Kristol (a quien le encantaba Rambo) se convirtieron en los auténticos padrinos del movimiento neoconservador. Entre sus seguidores se encuentran Gary Schmitt, director del influyente think-tank Project for the New American Century (PNAC); Richard Perle, director del American Enterprise Institute (AEI) y quien fuera miembro de la administración Bush hasta que dimitió por haberse enriquecido con concesiones gubernamentales en Irak; el ex-Fiscal General del Estado John Ashcroft; el consejero de la Casa Blanca en asuntos de bio-ética y heraldo del “Fin de la Historia”, Francis Fukuyama; y, finalmente, el ex-Secretario de Defensa y actual gobernador del Banco Mundial, Paul Wolfowitz.

Resulta curioso que durante el mismo periodo de principios de los 40 en el que Strauss comenzaba a tejer su particular ataque a la democracia liberal, un estudioso egipcio en visita a Estados Unidos llamado Sayeed Qutb se escandalizase, por muy distintos motivos, ante la presunta decadencia de Occidente. Tiempo después, Qutb se convertiría en el padre intelectual de Al-Qaeda. Pero eso amiguitos, es otra historia.

9 Comments:

At junio 14, 2005 1:14 p. m., Anonymous la Canalla said...

He visto que te gusta curiosear por la blogosfera y que no has encontrado gran cosa, te recomiendo este video-blog (si, postean con videos), que aunque fuera del dichoso concursito, bien merecería un premio por su originalidad.

 
At junio 14, 2005 1:15 p. m., Anonymous la Canalla said...

leches!, se me olvidó incluir el link:
http://www.quevidamastriste.com/videolog.htm

 
At junio 14, 2005 1:26 p. m., Blogger Dr Zito said...

Original, desde luego. Muchas gracias por la recomendacion.
No solo estoy convencido de que hemos de seguir rebuscando y referenciando, si queremos resistir a la burrosfera, sino ademas de que el crossover es el genero bloguero del futuro. A las armas!

 
At junio 14, 2005 3:13 p. m., Anonymous Miércoles Adams said...

Hola, he llegado a tí a través de tu comentario en el blog de la Miss.

Me gusta tu estilo, no lo dejes.

 
At junio 15, 2005 11:41 a. m., Blogger Higronauta said...

Gracias por la descubierta de éste hombre. Estaré expectante de las nuevas entregas de los Darth Vaders del siglo XX

 
At junio 15, 2005 3:19 p. m., Blogger werden said...

Gran post, valia la pena esperar para leerlo de día y relativamente menos cansado. ¿No podría filtrar la lista provisional de personajes de la nueva sección?

 
At junio 15, 2005 3:31 p. m., Blogger Dr Zito said...

Gracias Werden.

Les parece a ustedes bien si les presento una lista tentativa para que ustedes hagan sus aportaciones?

 
At junio 15, 2005 10:54 p. m., Blogger Pepe said...

«Les parece a ustedes bien si les presento una lista tentativa para que ustedes hagan sus aportaciones?»

Secundo la idea. Este nuevo hilo que ha comenzado Vd, Dr. Zito, es de un voltaje demasiado alto como para someterse al mismo de seguido sin preaviso, así sin más.

 
At junio 16, 2005 1:25 p. m., Blogger werden said...

A mi me parece estupendo lo de la lista, pero suelte su lista provisional de una vez, que parecen los informadores de Interviú con el secretismo que le da.

 

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