Paralelas simultaneas

Mientras, yo, sigo aquejado de similares ingenuidades y penosas idealizaciones. Siempre pienso que sí, que esta vez seguro, cuando la chica de gafas negras y falda verde me sostiene la mirada en la calle, o la rubia con sandalias en la escalera o cuando la delgadita levanta hacia mí sus ojos claros mientras sus compañeros continúan escribiendo. Y sus claridades abren ante mí el deseo inútil de poseer existencias paralelas simultaneas, y dedicarlas, no sólo a llenarlas de polvos, malpensados, sino a investigar esos misterios desperdigados, y vaciarlos de pulpa hasta llegar a su cáscara, aunque aquello pueda tomar una de mis vidas, aunque sea en el fondo, como le leí decir a Vigalondo, sólo para hacerme creer que soy la clave de las existencias de otros. Y luego pienso que si sólo dispusiera de una de esas simultaneidades, me gustaría usarla para convertirme en Steve McQueen, menudo hombre, y cantarle “A View to a Kill” a una manada de postadolescentes en minifalda. Pero me doy cuenta de que a Doc McCoy hacer de Simon LeBon le hubiera parecido, cuando menos, una mariconada y que jamás habría accedido. Y luego cambio de idea y pienso que tal vez me conformaría con ser Richard Hawley y cantarle todo el repertorio a parejas de viejos casados durante más de sesenta años, o a otros que vuelven a tirar los dados, bailando agarrados en el hogar del jubilado de cualquier pueblo. Sin embargo, al final, este trayecto febril siempre acaba en el mismo sitio. Al final, siempre termino reconociendo que en realidad, en verdad de verdad de la buena, emplearía la última vida que me quedara en ser William Holden y reclutar a un puñado de valientes dispuestos a morir y a matar conmigo en el vano intento de acabar con todos los Generales Mapache del mundo. ¿Se apuntan?
Nota: Esta ingenuidad está dedicada a R. y a ese prolongado intervalo de silencio que nos ha dejado huérfanos.
9 Comments:
Sobre esos fracasos sabemos todos un huevo ;)
Que bonito post ha escrito, Zito :)
Bello de verdad.
Mientras mayores son las caídas, más alta será la altura... ¿no?
Muy bonito, doctor
vaya, no voy a ser muy original, pero lo que ha escrito es hermoso de veras!
No soy digno, pero gracias, muchas gracias, doctor.
Querido Dr Sito:
Me encanta que se acuerdede eso, que a mi me ha costado cuadrar con tanta nitidez. Lo que si recuerdo bien son aquellas tardes inmensas. Y a mi novia germanofila. De esa dificilmente se olvida uno.
Lo añoro todo.
Tambien añoro pensar que cuando me miran, me ven. Porque, como dicen mis cincuentonas, llega un punto en que una se vuelve transparente. Asi que yo creo que ya no me ven. Y eso que cada vez deberia ser mas visible. Pero no.
En fin, interesante reflexion. Cuideseme mucho Dr S. Se le echa de menos (sin que sea una ofensa le dire que le prefiero en mi lado del espejo y con S en vez de con Z).
Cuideseme mucho, don usted. Y en realidad el post iba dedicado mitad a R, mitad a usted.
Y si tiene ganas de verse de nuevo, vaya a:
http://drzito.blogspot.com/2005/03/desorientacin.html
A ver cuando se decide.
Un abrazo. Y pasese por aqui todo lo que quiera, que es gratis.
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